Discurso del presidente Kuczynski durante el III Encuentro de Integración Iberoamericana y Alianza del Pacífico

DISCURSO DEL PRESIDENTE KUCZYNSKI DURANTE EL III ENCUENTRO DE INTEGRACIÓN IBEROAMERICANA Y ALIANZA DEL PACÍFICO

CÁMARA DE COMERCIO DE LIMA

(19-02-2018)

Muy buenos días a todos, Josep Piqué, Rebeca Grynspan, Mario Mongilardi, mi amigo Carranza y todos ustedes aquí. Es un placer estar en la Sala Samuel Gleiser Katz, que estaba con nosotros hasta hace poco, y la Cámara (de Comercio de Lima) ha reflejado el sentir de todos sus amigos de poner su nombre en esta sala tan importante.

Aquí tenemos que hablar de Iberoamérica y de la Alianza del Pacífico. Y, lo que estamos viendo son cosas buenas y cosas no tan buenas. Lo que estamos viendo en Iberia, en España, es que ha habido una inmensa lucha pacífica que poco a poco se está resolviendo, y, que ha ocurrido en medio de un crecimiento económico, una recuperación económica muy importante. O sea, que el ruido político no necesariamente afecta tanto al crecimiento económico y, no hay cosa que sea más ruidosa políticamente que escindir el 20% de un país, que felizmente -a mi modesto entender- eso no se ha hecho.

En la Alianza del Pacífico tenemos inmensos retos y algunos problemas, empezando por el futuro del NAFTA, del TLC entre Canadá, Estados Unidos y México, que tantos beneficios ha traído a los tres países, y ahora está en cuestión cuál va a ser el próximo pasó ahí. Y, todos deseamos que México, nuestro hermano, salga fortalecido de eso, aunque se viene una elección que nadie quiere predecir. Entonces, es un poquito complicado.

Aquí en el hemisferio Sur tenemos una transición en Colombia, también con algunas incertidumbres, ya estamos en vísperas de una transición muy ordenada en Chile. Y, aquí en el Perú hablaré en un momento de lo que está pasando aquí, para los que no tienen el beneficio de desayunar con el baño de editoriales que hay aquí en el Perú todos los días. Pero, antes de eso quiero hablar de un país vecino del cual no hablamos y deberíamos hablar que es el Ecuador.

El Ecuador está en pleno cambio a un ritmo que todavía no podemos asegurar, pero que es fundamental para la salud económica de los otros países de la costa del Pacífico, porque el Ecuador se volvió bastante proteccionista, no solo en términos de aranceles y otras protecciones sino obstáculo al transporte. Para exportar a Colombia desde el Perú hay que ir por barco y podríamos ir por camión, lo que pasa es que en la frontera los camiones se quedan horas, por no decir días. Tenemos que cambiar eso, ya lo hemos hablado con el presidente Lenin Moreno y yo creo que habrá un progreso en la medida en que se fortalezca la economía del Ecuador, pero es muy importante como países andinos de que estemos todos integrados y no un grupo, y después se va acomodando el grupo según lo que pasa en la política.

Por eso, para mí es un gran honor tener la oportunidad de inaugurar este foro, felicitar a la Cumbre Iberoamericana, también a Josep Piqué. Y, estaba hablando con Rebeca, hace un rato, sobre cómo se puede volar de la Antigua Guatemala a Port Moresby, donde será el mismo día la Cumbre de Apec, y no es posible, porque en el camino no solo hay la distancia sino que se pierde un día por la línea de la fecha internacional. Entonces, vamos a ver cómo hacemos de repente Meche (Mercedes Aráoz) irá a Antigua  y yo iré a Papua Nueva Guinea, veremos, ya lo arreglaremos.

Quiero hablarles un poquito del Perú. Al nivel macro es cierto que hemos tenido 4 años de decrecimiento de la tasa de crecimiento de la inversión pública y de la inversión privada. El Perú en el año 2011 tenía una tasa de inversión bruta de casi 29%, la más alta de América Latina y eso se ha ido reduciendo a 22 – 23% hoy, y ha sido el resultado de dos factores: Primero, políticas no claras del gobierno anterior; segundo, la caída de los metales, que tiene un efecto en la balanza de pagos del Perú, y algún efecto en su crecimiento, y la inmensa burocratización que ocurrió en los últimos años, y que sirvió únicamente para darle empleo a 80,000 nuevos funcionarios del gobierno central, que no tienen razón de estar en esos puestos. Y, para frenar la inversión pública, la inversión pública que estaba en 5 - 6 % del Producto Bruto Interno. Cuando llegamos había bajado a 4% y nos ha costado mucho -con el Niño Costero, el Lava Jato y todas las acusaciones que provienen de eso- remontar la cuesta.

Pero, la buena noticia es que estamos remontando la inversión pública. En lo que va de este año está creciendo a un ritmo anual de 17 – 18 % las tasas de inversión bruta, incluyendo la inversión del sector privado están remontando. Y, eso es lo principal para el que crecimiento y, naturalmente nuestras exportaciones que están dominadas por las exportaciones mineras han tenido un repunte el año pasado de casi el 30 %, y todo el mundo opina que el cobre va a seguir fuerte. En Chile tienen cobre, no tienen zinc, tienen litio; nosotros no tenemos litio pero tenemos el zinc. El zinc nunca ha estado más fuerte que ahora y todo eso afecta una parte importante del país que es toda la sierra central, que es una zona bastante pobre.

Y, el Perú -pese a todos los editoriales- tiene una inflación de 1 %, uno; y, tiene un déficit fiscal, a pesar de lo que heredamos del 3 %, que lo vamos a ir bajando. No estamos como otros países, en inflaciones de 7 - 8 %, déficit fiscal de 7 – 8 %, no, estamos en territorio muy sólido.

Ahora, de que hay problemas, lo sabemos. Y tenemos ahora elecciones regionales y, ciertamente, habrá movimientos, agitación y cosas así. Yo me enteré, el otro día, de que había un peaje para camiones y autos en la punta del cerro, en Ticlio, aquí encima de Lima a 4,818 metros de altura; a alguien se le ocurrió poner un peaje. O sea, los camiones van lentamente subiendo de cero metros a casi 5,000 y ahí le dicen: Bienvenido, deme su plata. O sea, hay una falta de inteligencia allí, yo le he pedido al ministro del ramo (Ministerio de Transportes y Comunicaciones) que cambiemos eso. Tenemos que sentarnos con el concesionario y ver otra manera de hacer las cosas, una manera ordenada y lo haremos.

Y, junto con el peaje, viene una andanada, una andanada del comunismo porque después de que se trató de vacar al presidente de la República, y no se logró;  y, se discutió en el Congreso las supuestas acusaciones contra mí, y no pasaron. A pesar de eso, volvió en enero otro paroxismo, un paroxismo causado por el indulto que el presidente que habla le dio Alberto Fujimori. No fue un indulto cualquiera, fue un indulto médico que fue acompañado por un perdón médico, parecido a más de 50 viejos presos enfermos.

Yo sabía que iba a ser complicado, y lo hablé incluso en Madrid y lo hablé en Buenos Aires y lo hablé con Mario Vargas Llosa, y lo hablé con los medios; y, a pesar de todo eso, dicen: no, nadie nos dijo, no sabíamos.

El tema central es otro, el tema central es: ¿En el Perú queremos vivir en paz, queremos vivir en armonía? Porque para hacer eso hay que tragarse unos sapos, yo me tragué el sapo. Ninguno de mis antecesores lo quiso hacer, yo me lo tragué sabiendo que no es agradable tragarse un sapo,  y, que es controversial y lo es. Pero ahora lo que está ocurriendo es que un grupo comunista está promoviendo un nuevo intento de vacancia, como el primero falló hay que buscar otra razón, y esta razón es el indulto humanitario al señor Fujimori.

Yo me voy a defender panza arriba, contra los editoriales, contra todos lo que escriben y dicen que debo renunciar. ¡Qué locura! ¡Qué locura! Un país que anda bien que progresa y vamos a tirar por la borda la Constitución. La Constitución que es clarísima en sus artículos 113 y 117 sobre las razones de una posible vacancia, y ninguna de esas razones se cumplió en el anterior pedido de vacancia ni en el nuevo que quizás se estaría planteando. Está más que todo planteado en la prensa. Yo respeto a la prensa, la libertad de prensa, pero creo que los editorialistas que escriben estas cosas deberían venir conmigo a Puno, deberían venir conmigo a Tarapoto, deberían estar conmigo en Tumbes y ver lo que dice la gente allí. Y lo que dice la gente allí es que quieren progreso, quieren agua en sus casas, quieren educación para sus hijos, quieren mejores comunicaciones, quieren seguridad. No se habla mucho de esto, pero hay una mejora sustancial en la seguridad en el Perú, en el último año y medio, sustancial. Ha costado un montón de trabajo y no se ha hecho con la pena de muerte que no existe en el Perú, se ha hecho con un común trabajo diligente barrio por barrio. Y, ciertamente tenemos la droga que es un peso muerto, pero incluso allí algo se ha progresado.

Entonces, yo lo que quiero invocar, ahora en esta inauguración, con todo respeto a los que me critican, pero pidiéndoles a ellos también respeto para las decisiones que hemos tomado, decisiones difíciles que nadie quiso tomar, yo las tomé. Y, estaré al pie del cañón para tomar las futuras decisiones que habrá que tomar. No renunciaré a la presidencia del Perú por una presión paroxística, mediática, sin fundamento alguno, porque tenemos que ver cuáles serían las consecuencias de hacer eso, y no serían buenas. No es una cuestión personal, es una cuestión institucional.

A mí me eligieron por cinco años y yo completaré los cinco años; y, la Constitución dice claro, si me muero pues no los completaré, pero no me voy a morir. Entonces, los completaré.

Bueno, me es muy grato declarar inaugurada esta importante conferencia y yo me quisiera quedar modestamente sentado ahí escuchándolo a Lucho Carranza, que siempre da muy buenas conferencias; pero, a un cuarto para las 12 me transformo en calabaza porque tengo que ir a condecorar al embajador inglés que se va del Perú. Muchas gracias.

Lima, 2018-02-19
Autor: Prensa
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